Qué es el CAT y cómo usarlo para comparar créditos en México – EarnFor

Qué es el CAT y cómo usarlo para comparar créditos en México

El CAT resume en un solo número el costo real de un crédito. Aprende qué incluye, cómo usar la calculadora de Banxico y por qué dos créditos con la misma tasa pueden salir muy distintos.
Balanza antigua de latón con monedas en ambos platillos, representando la comparación de costos entre créditos mediante el CAT

¿Alguna vez has comparado dos créditos con la misma tasa de interés y terminaste pagando más en uno de ellos sin entender por qué? A lo largo de los años investigando y escribiendo sobre finanzas personales, con EarnFor, he aprendido que la respuesta casi siempre está en un número que mucha gente pasa de largo en el contrato: el CAT.

Qué es el CAT y por qué existe

El CAT, o Costo Anual Total, es un indicador creado por el Banco de México (Banxico) para resolver un problema muy concreto: que las personas pudieran comparar créditos distintos sin tener que sumar comisiones, seguros y tasas por su cuenta. En vez de eso, la institución financiera está obligada a mostrar un solo porcentaje que resume cuánto te cuesta el crédito en un año, considerando todos los cargos relevantes.

Es, en pocas palabras, el precio real del dinero que estás pidiendo prestado. Y a diferencia de la tasa de interés, que solo mide un pedazo del costo, el CAT junta las piezas que normalmente quedan escondidas en la letra chica.

Qué incluye (y qué no) el CAT

Por regla de Banxico, el cálculo del CAT debe considerar:

  • La tasa de interés ordinaria del crédito.
  • Las comisiones que cobra la institución (apertura, anualidad cuando aplica, administración).
  • Los seguros obligatorios, es decir, aquellos que la institución exige como condición para darte el crédito (de vida o de daños, según el producto).

Lo que normalmente queda fuera son los seguros opcionales que tú decides contratar por tu cuenta y los cargos moratorios, que dependen de tu comportamiento de pago y no del diseño original del crédito. Por eso dos personas con el mismo contrato pueden terminar pagando montos distintos, aunque el CAT publicado sea idéntico.

Dos créditos, misma tasa, CAT diferente

Aquí es donde el CAT demuestra su utilidad. Imagina dos préstamos personales hipotéticos, ambos con una tasa de interés anual de 24%, a 24 meses. En apariencia son idénticos, pero mira qué pasa cuando entran las comisiones y el seguro obligatorio:

Concepto Crédito A Crédito B
Tasa de interés anual 24% 24%
Comisión por apertura 0% 3% del monto
Seguro obligatorio No aplica Sí, de vida
CAT (ilustrativo) ~27% ~35%

Las dos ofertas presumen la misma tasa, pero el Crédito B te cuesta bastante más al año una vez que se suman la comisión y el seguro. Los números de esta tabla son solo un ejemplo para entender el mecanismo: el CAT real de cualquier crédito depende de la institución, tu perfil y las condiciones vigentes al momento de contratar, así que siempre hay que revisarlo en el contrato antes de firmar.

Dos manos colocando monedas en dos pilas de alturas claramente distintas sobre una mesa de madera, comparando el costo de dos créditos

La calculadora de CAT de Banxico: para qué sirve

Si quieres verificar el CAT que te está ofreciendo una institución, o simplemente entender cómo se construye ese número, Banxico tiene una herramienta pública pensada exactamente para eso. Ahí puedes capturar el monto, el plazo, la tasa y las comisiones de un crédito y obtener el CAT correspondiente, sin depender de lo que diga un folleto comercial.

Esta herramienta es particularmente útil cuando estás por elegir tu primera tarjeta de crédito o cuando comparas opciones de crédito automotriz: en ambos casos, revisar el CAT antes de decidirte por una tarjeta sin anualidad o usar un simulador de crédito automotriz te da una idea mucho más completa que fijarte solo en la mensualidad que te ofrecen.

¿Un CAT alto es malo y uno bajo es bueno?

No exactamente, y aquí es donde muchas comparaciones salen mal. El CAT varía muchísimo según el tipo de crédito: una tarjeta de crédito suele tener un CAT más alto que un crédito hipotecario, y un préstamo automotriz se comporta distinto a un crédito personal, porque cada producto tiene su propia estructura de riesgo, garantías y plazos.

La regla práctica que de verdad funciona es comparar CAT contra CAT, siempre que se trate del mismo tipo de crédito y del mismo plazo. Poner uno al lado del otro cuando difieren en plazo, moneda o producto no te dice mucho: un CAT de 30% en una tarjeta puede ser razonable dentro de su categoría, mientras que ese mismo porcentaje en un crédito automotriz probablemente sea señal de que algo (comisiones, seguros, o ambos) está inflando el costo.

Calculadora retro junto a monedas y una libreta en blanco sobre un escritorio de madera, representando el cálculo del CAT para comparar créditos

Consejos prácticos para comparar créditos usando el CAT

  • Pide el CAT por escrito. La institución está obligada a mostrarlo en el contrato y en la publicidad; si no aparece con claridad, pregunta directamente.
  • Compara mismo plazo y mismo tipo de crédito. Un CAT a 12 meses no se compara igual que uno a 36 meses.
  • Revisa qué seguros son obligatorios. Si puedes rechazar un seguro sin perder el crédito, probablemente no debería estar inflando el CAT que te mostraron.
  • No te quedes solo con la mensualidad. Una mensualidad baja con un plazo más largo puede esconder un CAT más alto en términos anuales.
  • Usa la calculadora de Banxico como segunda opinión cuando algo no te cuadre entre lo que te ofrecen y lo que entiendes que vas a pagar.

Si además estás decidiendo entre financiar un auto o buscar otras alternativas, conviene revisar primero qué necesitas saber antes de firmar un crédito automotriz, porque ahí el CAT suele moverse bastante entre una agencia y otra.

Tu situación personal importa

Ningún porcentaje reemplaza tu propio análisis. El CAT es una herramienta poderosa para comparar, pero la decisión final depende de tu capacidad de pago, de qué tan cómodo te sientes con el plazo y de si realmente necesitas ese crédito ahora o puedes esperar a juntar un enganche mayor. Tómate el tiempo de leer el contrato completo, pregunta todo lo que no entiendas y desconfía de cualquier oferta que evite mostrarte el CAT con claridad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el CAT y un ejemplo?

El CAT (Costo Anual Total) es el porcentaje que resume cuánto te cuesta un crédito en un año, incluyendo tasa de interés, comisiones y seguros obligatorios. Por ejemplo, dos préstamos con la misma tasa de 24% pueden tener un CAT de 27% y 35% respectivamente, dependiendo de si cobran comisión de apertura o exigen un seguro como condición del crédito.

¿Qué porcentaje de CAT es bueno?

No existe un número universal, porque el CAT razonable cambia según el tipo de crédito (tarjeta, personal, automotriz, hipotecario) y el plazo. Lo que sí conviene hacer es comparar el CAT de varias ofertas del mismo tipo de crédito y quedarte con la que, a igualdad de condiciones, presente el número más bajo.

¿Es mejor un CAT alto o bajo?

Entre créditos comparables (mismo tipo y mismo plazo), un CAT más bajo siempre representa un costo menor. El error común es comparar el CAT de productos distintos, como una tarjeta contra un crédito automotriz, donde la diferencia no refleja qué oferta es mejor, sino que son productos con estructuras distintas.

¿Cómo funciona el CAT en los préstamos?

En un préstamo, la institución debe calcular el CAT sumando la tasa de interés, las comisiones aplicables y los seguros que exige como requisito, y expresarlo como un porcentaje anual. Ese número debe aparecer en el contrato y en la publicidad, y es la referencia más confiable para comparar el costo real frente a otra oferta, en lugar de fijarte solo en la mensualidad.

Picture of Elias Silva

Elias Silva

Elias Silva actúa en el mercado de finanzas, sector automotor y seguros desde hace más de 5 años, analizando productos y tendencias del sector. Se dedica a transformar temas complejos en información clara y útil, con el objetivo de ayudar a las personas a tomar mejores decisiones en su día a día.